El sector de los condones, uno de los más afectados por la COVID-19 El sector de los condones, uno de los más afectados por la COVID-19

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El sector de los condones, en crisis: desde 2020, sus ventas han caído en picado

Varios sectores se han hundido a raíz de la pandemia, pero no imaginábamos que el de los preservativos estuviera a punto de ser uno de ellos. Parece que hay más de una explicación.

Por Jon Irisarri  |  01 Febrero 2022

La covid-19 no solo se ha llevado por delante a millones de personas, sino que ha dejado una gran crisis en determinados sectores fundamentales del sistema. En general toda la industria se ha visto afectada, como en una especie de efecto dominó, en el que los desajustes de un sector influyen de forma directa en el siguiente. Es verdad que ha habido grandes triunfadoras, como la industria tecnológica o la farmacéutica, pero otros sectores, como el turístico o el del ocio, llevan desde el comienzo de la pandemia sin levantar cabeza.

Lo sabemos porque los medios nos han bombardeado con ello durante meses. Sin embargo, probablemente la mayoría desconozca que existe otra industria tan necesaria para la sociedad como las anteriormente citadas que se encuentra en una situación crítica desde la pandemia. Hablamos de la industria de los preservativos.

El sector de los condones se ha visto envuelto en una gran crisis de la que parece no recuperarse más de dos años después del comienzo de la pandemia. Karex Berhad, una de los principales empresas fabricantes de condones del mundo (con 5.000 millones de condones al año, a ella pertenecen el 20% de las ventas mundiales de preservativos) que suministra productos a marcas como Durex, ha sufrido desde 2020 un descenso en ventas del 40%, casi la mitad de las cifras de 2019.

Y eso que Goh Miah Kiat, el CEO de Karex, se las prometía muy felices las primeras semanas de confinamiento, asegurando que la demanda superaría todas las expectativas de la empresa. Sentido tenía: por fin las parejas que vivieran juntas tendrían todo el tiempo libre del mundo para practicar sexo (y sin buscar tener hijos, claro, que no estaba el mundo como para traerlos). Sin embargo, como en un gatillazo, el subidón inicial se tornó en depresión prolongada.

Lo primero que se nos viene a la mente cuando relacionamos una disminución de ventas de condones con la pandemia es que la gente tiene menos relaciones sexuales porque sale e intima menos con la gente. Y evidentemente es una razón de peso. Todavía existe un rechazo a estar con gente fuera del círculo cercano, lo que puede llegar a frenar el hecho de conocer gente nueva, y por ende, de tener relaciones sexuales y usar condón. El director ejecutivo de Durex fue en esa línea cuando le preguntaron sobre la crisis del sector, añadiendo un factor importante, el de la ansiedad, que ya tratamos en su momento al hablar del sexo durante el confinamiento.

No obstante, desde Karex Berhad apuntan a un motivo más inesperado a la hora de explicar la crisis en la que se encuentran sumidos. Resulta que los gobiernos de China, EEUU y otros países han dejado de proporcionar condones gratis a sus ciudadanos, lo que ha hecho caer en picado a las empresas a las que se los compraban. Al fin y al cabo, en una crisis global como esta, todos se han apretado el cinturón, y han considerado el suministro de condones como algo no esencial en un momento en el que además se fomenta el menor contacto, con consecuencias nefastas para la industria dedicada a ello.

Los condones han tenido una bajada de casi el 40% en sus ventas. Los condones han tenido una bajada de casi el 40% en sus ventas., imagen de sustitución
Los condones han tenido una bajada de casi el 40% en sus ventas. Unsplash

Por tanto, esa decisión gubernamental es la principal causante de la crisis del sector. No se trata de cualquier tontería: China reparte 1.000 millones de condones anuales con motivo de su programa de planificación familiar. Dejar de contar con esa compra segura es un fuerte golpe para la empresa, que le supone pérdidas millonarias. Además, los vaivenes de una pandemia que no termina de irse y que ha generado una incertidumbre y un problema de salud mental que tampoco serán fáciles de solventar en el corto plazo no pronostican el mejor de los futuros para los grandes fabricantes de preservativos.

Renovarse o morir, a la espera del fin de la pandemia

En lo que respecta a las empresas que se han visto afectadas, ¿cuál es la alternativa que les queda para seguir siendo sostenibles? Pues bien, en estos casos la única salida que queda es la de reinventarse. Al menos, eso es lo que ha hecho Karex Berhad, cuya salvación en estos meses tan duros ha sido reutilizar la materia prima para realizar guantes médicos en lugar de condones. De esta forma, en uno de los momentos donde más guantes se han demandado de la historia, la empresa ha conseguido salir adelante. Veremos si este parche es suficiente.

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