Sexo oral: chicos, si ellas bajan, nosotros bajamos Sexo oral: chicos, si ellas bajan, nosotros bajamos

¿Por qué los hombres son tan reacios a practicar (que no a recibir) sexo oral?

No hay mayor red flag que no practicar sexo oral con ella, así que ya sabes lo que tienes que hacer.

Por Jordi Edo  |  23 Marzo 2022

A todos (o casi todos) nos gusta que nos hagan sexo oral. Es un hecho. Y a las mujeres no solo les gusta tanto como a nosotros, sino que muchas afirman que disfrutan más y se corren antes que practicando la penetración. Desde que se empezaron a desmontar todos los mitos del sexo, muchos creados por el porno, se ha destapado una falta de conocimiento por parte de los hombres a la hora de dar placer a las mujeres. Tenemos que ponernos las pilas, y tenemos que hacerlo ya.

Comunícate, pero sobre todo, preocúpate

Ellas dicen que nos olvidemos de todo eso que hemos aprendido con en el porno, que el porno está hecho únicamente para el disfrute masculino, y que les preguntemos antes de intentar imitar cualquier cosa. Que hay que estimular de otra forma, y que el mete saca no sirve de nada si nos despreocupamos del clítoris.

Está claro que el sexo es cosa de dos, que ambos debéis disfrutar y ambos tenéis que estar cómodos y de acuerdo con las prácticas que estáis llevando a cabo. Es decir, que no te sientas obligado ni forzado a hacer nada que no te apetezca, y viceversa. También es evidente que cada persona somos un mundo, que a cada uno nos pone más o menos cachondo/a algo diferente, y que todo es respetable (dentro de lo que cabe).

Pero el sexo implica un compromiso mutuo y de placer recíproco. Una cosa es que no quieras hacer algo que no te apetezca y otra cosa muy distinta es que te despreocupes totalmente de la otra persona. Y este es el principal motivo por el que las mujeres se quejan de nosotros. "Chico, no me comas el coño (aunque deberías) si tanto asco te da, pero cúrratelo un poco para que al menos me corra", dice Valeria. "Qué te piensas, ¿que a nosotros nos encanta comer una polla? Pues cansa, no me apetece 24 horas al día, me duele el cuello. Además, no he pasado por la tortura de depilarme con cera para que ahora no me comas el coño", comenta sin paliativos Andrea.

La comunicación es, por tanto, un asunto primordial, sea tu novia o sea una chica que acabas de conocer y con la que vas a tener sexo esporádico. Pregúntale qué es lo que le gusta que le hagan, cómo está más cómoda, y cómo lo puedes hacer para que disfrute y pueda llegar al orgasmo. Por lo general, nuestro miembro no tiene mucho truco para correrse, pero el de las mujeres sí. Y por lo tanto, ellas requieren de más atención en el acto sexual, al menos hasta que aprendamos a hacerlas disfrutar como es debido (y no seas fantasma, no eres tan bueno como crees).

Inciso importante: Si bajas con una chica que te gusta mucho pero no lo haces con otra que te da igual, no solo estás siendo un egoísta sino que estás reproduciendo un comportamiento machista, es decir, te estás aprovechando de tu privilegio de hombre. Y te preguntarás, ¿por qué? Porque te puedes permitir no comerle el coño, y que no pase nada. Una mujer, muchas veces se siente 'forzada' ante la insistencia de los hombres, hasta el punto de automatizar en su cabeza que 'deben hacerlo', aunque realmente no quieran.

El trasfondo misógino que arrastra la ausencia de sexo oral

Que las mujeres hagan un esfuerzo y sacrificio mayor que los hombres a la hora de practicar sexo oral no es pura casualidad. El porno actual sigue siendo un reflejo de la estructura social en la que vivimos. Una sociedad en la que el hombre sigue estando por encima de la mujer, y en la que el hecho de que las mujeres practiquen más sexo oral arrastra una carga misógina sobre la sexualidad.

No es que todas las mujeres se vuelvan locas por meterse tu pene en la boca. Evidentemente a unas les gustará más y a otras menos, pero si la mayoría lo hacen es porque la sociedad les ha inculcado que una de sus 'tareas' como mujer es satisfacer al hombre. Al hombre, sin embargo, no se le ha infundado esa 'responsabilidad', y por tanto, muchas veces se lo ahorran si no es completamente necesario.

Por suerte, la sociedad también está cambiando y cada vez son más hombres los que ponen todo su empeño en comer coños y se enorgullecen de ello. Porque, ¿hay algo más bonito que satisfacer a la otra persona?

Del "Huele mal" al "Es que me tiene que gustar de verdad"

Resulta muy curioso cómo penetrar a una mujer (por delante o por detrás) no te genera ningún tipo de respeto, pero para practicarle sexo oral sí que necesitas más confianza o incluso tener algún tipo de sentimiento hacia esa persona. ¿Cómo puede ser que en tu cabeza sea más íntimo el acto de satisfacer a una mujer con sexo oral que el de la penetración, que involucra valores más profundos? Si te paras a pensarlo, no tiene ningún tipo de lógica ni sentido.

El "me da asco" o "huele mal" es sin duda la respuesta más común de los hombres que no bajan. ¿Acaso os creéis que nuestros penes saben a gloria? Es cierto que la estructura de una vagina es diferente, el flujo tiene un sabor peculiar y puede que el olor sea un poco más fuerte, pero nada que con higiene no se puede soportar. Dejad de presumir tanto de vuestros penes y vuestro aguante (que a nadie le interesa) y empezad a preocuparos más por ellas, por satisfacerlas y por ofrecer un buen sexo oral. Sed esos 'hombres' que tanto presumís ser, en lugar de lloriquear por el olor natural que desprende el flujo de una vagina.

En definitiva, o empiezas a comer coños, o empiezas a desarrollar otras maniobras sexuales para satisfacer a las mujeres. Pero como sigas así, te vas a quedar a dos velas. Las mujeres de hoy en día ya no se conforman, amigo.

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