'Big Mouth', 'Capitana Marvel' y una reflexión: ojalá haber tenido nosotros en nuestra adolescencia estas series y películas

Netflix

Ojalá hubiéramos tenido nosotros las películas y series de ahora en nuestra adolescencia

La generación actual está teniendo mucha suerte con (muchas de) las series y películas que están saliendo en los últimos años. Historias alejadas de los estereotipos y que nos cuentan cosas que ya nos gustaría haber sabido cuando nosotros estábamos abandonando la pubertad.

Por Guille Galindo  |  01 Abril 2019

Acababa de ver 'Capitana Marvel' y, más allá de los primeros debates sobre la calidad de la película, lo que más me llamó la atención fue un comentario de una chica millennial en la sala de cine, calculo que de entre 20 y 25 años, nada más terminar la segunda escena postcréditos mientras bajaba las escaleras: "ojalá hubiera tenido esta película de pequeña".

Y, en realidad, no le faltaba razón. Una cinta sobre una superheroína a la que no le buscan un solo romance en toda la cinta ni un tío que la salve, que se basta por sí sola, sin dejes machistas (o, al menos, no demasiado perceptibles) y que simboliza la fortaleza de la mujer y su capacidad de levantarse una y otra vez no era común verlo ya no digo en 1970, sino en 2010, y menos en un blockbuster. Sabemos de sobra que detrás de esta película hay mucho marketing y no sabemos cuánto feminismo verdadero, pero el mensaje, al margen de los intereses de la compañía, está ahí. Y seguramente haya servido para que muchas chicas jóvenes se sientan un poco más orgullosas de serlo.

Los valores de una sociedad cambian, pero es que en el siglo XXI están dando un vuelco. Esto, sumado a la gran cantidad de plataformas de entretenimiento que han surgido en los últimos años con propuestas innovadoras y que, sobre todo, han sabido incorporarse de lleno a esta ola del cambio y entender los gustos de los millennials, nos ha dado como resultado un número de series y películas que ya nos hubiera gustado tener en nuestra niñez, pubertad y adolescencia.

Porque, si bien pudimos disfrutar de las 10 primeras temporadas de 'Los Simpson' en A3 una y otra vez, además de otros clásicos (desde 'Cosas de casa' y 'El príncipe de Bel-Air' a 'Campeones: Oliver y Benji' y 'South Park'), la mayoría de los programas que hemos consumido, entre ellos algunos de los citados anteriormente, en la parte más importante de nuestro crecimiento personal, se regían por estereotipos de todo tipo.

Por tanto, seguramente ahora sentiríamos pavor con los programas, series o películas que recordamos con cariño. Probad a revisionar alguno de ellos, ya veréis el drama. Seguro que encontráis muchas cosas que chirrían y que antes nos tragábamos sin rechistar, sin pensar en las consecuencias negativas que podría tener en nuestro desarrollo social.

No podemos culpar a los guionistas de entonces. Al final, se adaptan a la sociedad de cada momento. Peor sería si mantuvieran esos registros en la actualidad, aun siendo conscientes de que la juventud de hoy en día no tiene los mismos valores que la de hace una década. Seguro que algunos, muchos, lo harán, pero en general la transformación es evidente.

'Big Mouth' es el ejemplo perfecto de serie que nos hubiera venido muy bien en nuestra adolescencia.
'Big Mouth' es el ejemplo perfecto de serie que nos hubiera venido muy bien en nuestra adolescencia. Netflix

Os pongo un ejemplo: 'Big Mouth'. La serie animada de 'Netflix' trata cómo varios chicos y chicas de 12-13 años empiezan a descubrir su cuerpo y todo lo relativo a la educación sexual, y lo hace con tal naturalidad que es imposible no sentir envidia. Hablar de regla, masturbación y temas similares siempre ha sido tabú, y más aún entre la gente de esa edad, que no sabe cómo afrontar todos los cambios hormonales que está sufriendo. Que haya series que normalicen todo lo que sucede en esa etapa es fundamental, y puede ayudar más de lo que parece.

Es uno de los casos más evidentes, pero no el único. Las nuevas producciones, muchas de ellas dirigidas en parte a la generación Z, se están atreviendo a romper estereotipos o a contar cosas que hace unos años serían inimaginables. El resto solo podemos hacer como la chica del cine: disfrutar igualmente de ellas y lamentarnos por el hecho de que estos cambios no hubieran llegado un poco antes.

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