7 recetas cuando no tienes nada en la nevera 7 recetas cuando no tienes nada en la nevera

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¿Tu nevera está tiritando? Estas 7 recetas salvarán tu día

Seguro que es en más de una ocasión habéis abierto la nevera para hacer la comida y os la habéis encontrado más vacía que un supermercado británico posBrexit. Para sobrevivir en estas situaciones de emergencia y no quedaros sin cenar algo, echad un vistazo a estas 7 recetas que podrán salvaros con elementos básicos que puedes encontrar rebuscando en cualquier cocina.

Por Susana Navas  |  18 Octubre 2021

Todos hemos vivido ese momento de pánico de abrir la nevera y que no haya prácticamente nada que cocinar. "Joder, se me olvidó ir a comprar hoy", apuntas. No nos habíamos dado cuenta, genio. Y ahora son las 21:30h. y no te queda otra que hacer malabares para llevarte algo al estómago si no quieres dejarte un dinero que no tienes pidiendo un Uber Eats.

Ya sea para aquellos que están de Erasmus, para aquellos que se han independizado y van al día porque no les queda otra, o incluso para aquellos que simplemente sean unos despistados, este artículo os vendrá bien. Os ofrecemos varios salvavidas para ese tipo de situaciones, con siete sencillas recetas que se pueden hacer con sobras o alguna cosa random que quede por los armarios de la cocina.

Pizza en pan de molde

Así de primeras puede parecer poco apetitoso, pero está muy infravalorado. Es algo sencillo, rápido y, sobre todo, rico. Además, puedes echarle todos los ingredientes que quieras, desde esos taquitos de jamón a punto de caducar a pimiento y cebolla. Lo que sí necesitaremos son unos elementos que difícilmente te falten:

  • Rebanadas de cualquier pan de molde
  • Tomate frito o natural
  • Aceite y sal.
  • Queso
  • Cualquier ingrediente que se quiera añadir

Los embutidos son una muy buena opción para añadir a las minipizzas. Los embutidos son una muy buena opción para añadir a las minipizzas., imagen de sustitución
Los embutidos son una muy buena opción para añadir a las minipizzas. Freepik

El procedimiento es muy sencillo, como si fuera una pizza casera. Se pone el aceite y sal en el pan de molde y se extiende el tomate dejando un pequeño borde. Tras esto, echamos queso por encima y después los ingredientes que quieras añadir, metiéndolo al horno entre 5 y 7 minutos a 180º, habiéndolo precalentado antes. Si no hay horno, nos vale microondas. Quedará más chapucero, pero estará igual de rico.

Revuelto de verduras

Al igual que en las minipizzas, el revuelto admite cualquier cosa y es muy fácil de preparar. Está muy bueno con espárragos trigueros o champiñones, pero se le puede añadir lo que queráis, incluso complementarlo con algo de carnecomo bacon o taquitos de jamón. Los ingredientes básicos son:

Calienta un poco de aceite en la sartén, y cuando esté ya a buena temperatura echa las verduras. Una vez todo esté hecho, frito y caliente se le echa sal y por último se le añade el huevo y se mezcla todo. En todos los revueltos, el huevo siempre es lo último, pues no tarda nada en hacerse. Cuando el huevo haya cuajado y esté sólido se retira todo del fuego y se emplata.

Una receta tan sencilla como sana para compensar el McAitana del fin de semana.

Paté de sardinas

Ya puede haber un crisis mundial o un holocausto zombie, que siempre aparecerá en el armario un lata de conservas. Si tienes una lata de sardinas (vale la caballa u otras también), puedes optar por hacer algo diferente, como un paté. Para ello, necesitas:

  • 1 lata de sardinas
  • Queso (si es posible de untar o cremoso)
  • Sal (y pimienta si se tiene)
  • ½ limón

Una vez tengas los ingredientes, mezcla y bate todo hasta haber creado tu paté casero. Da mucho menos pereza que comerse las sardinas solas.

Ensalada de pimientos

Si solo tenéis pimiento crudo en casa, a qué esperas para hacer una buena ensalada. Para ello se necesita:

  • 1 pimiento rojo (si queréis podeis añadir medio amarillo o medio verde)
  • 2 tomates
  • Aceite y sal
  • Vinagre
  • ½ cebolla

Algún complemento como el maíz, aceitunas negras o palitos de surimi quedará estupendo acompañando los pimientos. Algún complemento como el maíz, aceitunas negras o palitos de surimi quedará estupendo acompañando los pimientos., imagen de sustitución
Algún complemento como el maíz, aceitunas negras o palitos de surimi quedará estupendo acompañando los pimientos. Envato Elements

Su modo de preparación no tiene ningún secreto, sigue los mismos pasos que una ensalada normal. Cortar los pimientos, los tomates y las cebollas, junto con lo que le queráis añadir, y mezclarlo, para acto seguido añadir sal, aceite y vinagre al gusto. Con nada, tienes una comida que te quitará el hambre.

Fajitas de salmón y queso

Las fajitas gustan a todo el mundo. Si tenéis alguna tortilla de maíz a punto de caducar de aquel día que hiciste comida mexicana, aprovéchala creando una fajita particular con el ingrediente que encuentres por el frigorífico. Nosotros, por ejemplo, te proponemos salmón y queso, dos productos que no sabes ni cómo ni por qué, pero siempre están en la nevera. En este caso, los ingredientes necesarios son:

  • Tortitas de trigo
  • Salmón ahumado
  • 1 tomate natural
  • Queso crema
  • Aceite y sal (y si se tiene, perejil)

Se recomienda añadir mostaza porque es un muy buen acompañante para este plato. Se recomienda añadir mostaza porque es un muy buen acompañante para este plato., imagen de sustitución
Se recomienda añadir mostaza porque es un muy buen acompañante para este plato. Envato Elements

Tras calentar la fajita, unta el queso y pon el salmón sobre ella. Te has sacado de la nada una cena notable. Si además picas algo de tomate como acompañamiento para añadirlo a la fajita, la cena pasará a ser sobresaliente.

Berenjena frita con miel

Aprovecha la nevera vacía para quitarte de encima de una vez esa berenjena que tienes por ahí ocupando hueco. ¿Qué puedes hacer con ella? Una berenjena frita con miel, por ejemplo. Ingredientes:

  • Berenjena
  • Huevos
  • Pan rallado o harina
  • Aceite y sal
  • Miel o guarnición al gusto

Para prepararlo, simplemente pasa la berenjena por el huevo batido y después por el pan rallado o harina. Fríelo con aceite y finalmente, añade en el plato o por encima un poco de miel para aportar un toque dulce extra.

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