7 própositos de Año Nuevo que nunca cumplimos... aunque lo sigamos intentando

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7 própositos de Año Nuevo que nunca cumplimos por mucho que lo intentemos

Las intenciones suelen ser buenas, pero la fuerza de voluntad no nos acompaña y al final, todos los propósitos acaban esfumándose... hasta el año siguiente.

Por Guillermo Álvarez  |  04 Enero 2019

Cada vez que un año termina y empieza otro, no solo hay que preocuparse por dónde y con quién cenar, por el look elegido o por cómo vas a celebrar una fecha tan especial. También es momento de, como dice la canción de Mecano 'Un año más', hacer balance de lo bueno y malo, y plantearse qué se hizo bien, qué se hizo mal y cómo mejorar de cara a tener un nuevo año estupendo en todos los sentidos. El deseo de prosperar no solo es legítimo, sino que es muy recomendable. Es conveniente dejar atrás lo dañino, lo que no nos deja avanzar, y embarcarse en la ardua tarea que supone decir adiós a lo malo y abrazar todo lo bueno que nos puede ofrecer la vida y mejorar para, en definitiva, ser más felices y sentirnos mejor con nosotros mismos.

Así que no es extraño que tú, al igual que todos o casi todos alguna vez, hayas hecho una lista de propósitos que te guiarán durante todo el año. Quizás te crees muy especial, original y con grandes ideas y planes, pero tras leer esto te darás cuenta de que la mayoría pensamos y deseamos lo mismo, y lo que es peor, que o tienes una fuerza de voluntad desmedida, o es más que probable que tus ideas no salgan del papel, o de un lugar más digital en el que las hayas apuntado. A continuación, te presento los 7 propósitos que tienes para el año y que sabes, sí, lo sabes, que no vas a cumplir... aunque por intentarlo que no quede.

1 Apuntarse al gimnasio

Es el clásico que nunca puede fallar. Si en Nochevieja no faltan las uvas y no es Reyes si no hay roscón, no hay lista de propósitos que no incluya apuntarse al gimnasio. Existe otra modalidad, la que impone que hay que ir más a menudo, porque puede ser que ya estés apuntado pero acudas en un mes las veces que deberías ir a la semana, o que te pases por allí regularmente pero no lo des todo de ti, o puedas todavía ir algún día más de lo que lo haces.

Pongamos que no eres tan amante de la vida sana y no te has apuntado al gimnasio, o lo has hecho en el pasado y has terminado por borrarte porque nunca ibas, y no está la vida para tirar el dinero. En tu lista de propósitos está, pero espera, antes de dejarte seducir por las ofertas de los centros deportivos y de gastarte el dinero, dedica un rato a pensar en el tiempo que tienes para ir al gimnasio, en si te gusta realmente o en la fuerza de voluntad con la que cuentas. Hacer deporte es importante y necesario, pero quizás te vaya mejor andar (¿para qué están los contadores de pasos en el móvil si no?), correr, montar en bicicleta o nadar, actividades mucho más baratas y a las que puedes dedicarte los fines de semana, si es que los tienes libres. También intenta coger menos el coche, que aparte de hacer más ejercicio, de paso ahorras y contaminas menos.

Para apuntarte en enero y en febrero dejar de ir, al menos corre por la calle que es gratis.
Para apuntarte en enero y en febrero dejar de ir, al menos corre por la calle que es gratis. Shutterstock

El caso es que quien decide eres tú, y a lo mejor lo tienes tan claro que vas a querer apuntarte sí o sí. Vale, hazlo, pero no es necesario que empieces obligatoriamente en enero, cuando el resto de fabricantes de propósitos van a ir corriendo con mucha ilusión pero pocas ganas. Si de verdad tienes interés, piénsatelo bien y déjalo para marzo o incluso abril, que para la 'operación bikini' te da tiempo. Dicho esto, te deseo muchas ganas, energía y fuerza de voluntad, pero si vas a lo loco, es muy probable que cuando llegue otro fin de año te acuerdes de este propósito nunca cumplido, o lo que es peor, mal cumplido.

2 Estudiar inglés

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La exagerada censura de Instagram con los desnudos artísticos y todo lo relacionado con el sexo nos obliga a reflexionar sobre su política de actuación.
Si apuntarse al gimnasio es un clásico, lo de los idiomas siempre encuentra espacio en estas listas. Aunque el alemán, el chino, el francés o el árabe pueden resultar atrayentes, al común de los mortales de habla hispana nos interesa aprender inglés. Mira que deberías hablar inglés como la Reina Isabel, pero lo cierto es que pasan los años y nunca te decides porque te da pereza, o no tienes tiempo, o cualquier excusa de esas que pones cuando no te apetece hacer algo. Pero es acabarse el año y empezar otro y pensar que después de Reyes te apuntas, que ahora sí que sí y que vas a sacarte no el First ni el Advanced, sino el Proficiency. En serio, no te esfuerces porque no te va a servir de nada si no estás realmente concienciado.

Hay muchas apps hoy en día que pueden servirte para mejorar tu inglés de manera sorprendente.
Hay muchas apps hoy en día que pueden servirte para mejorar tu inglés de manera sorprendente. Shutterstock

No es por echar por tierra tu ilusión, pero lo más probable es que dejes pasar el tiempo y no te apuntes a una academia, pero ojo, puedes hacer otra cosa mientras tanto. Elige un libro que te apetezca leer y búscalo en inglés, por supuesto, léelo en la lengua de Shakespeare. Mira en internet medios de comunicación en inglés, y si ves series extranjeras, pasa del doblaje y de los subtítulos, o si no te sientes preparado, ponlos en inglés. Estos pequeños gestos te ayudarán a ir haciendo oído y cogiendo soltura. Si ves que las ganas de mejorar tu inglés aumentan, es el momento de que te apuntes a una academia para perfeccionar el idioma, y si es en septiembre para iniciar el curso, mejor que en enero.

3 Ver más a la familia y a los amigos

Otro clásico en las listas de propósitos, y probablemente el más noble, es el de afrontar el nuevo año dedicando más tiempo para nuestros seres queridos. Anuncios de licor aparte es los que se insta a la gente a verse más, es cierto que entre estudios, el trabajo y en algunos casos la distancia, no pasamos el tiempo que deberíamos con las personas que más nos importan. Siempre hay abuelos, tíos, primos o incluso padres y hermanos, a los que tenemos un poco desatendidos, y mucho más con algunos amigos a los que nunca hacemos un hueco.

En España el problema con la conciliación familiar es uno de los más graves de nuestro día a día.
En España el problema con la conciliación familiar es uno de los más graves de nuestro día a día. Shutterstock

Querer pasar más tiempo socializando es una gran decisión y un buen propósito, pero desengáñate, no lo vas a conseguir. Quizás pongas mucho de tu parte, pero pronto vas a volver a las mismas costumbres, a salir con la misma gente y a ver y a llamar a tus parientes lo mismo que el año anterior, que a lo mejor es mucho, a lo mejor es poco o a lo mejor es nada. Pero bueno, no dejes de intentarlo.

4 Dejar el alcohol... o beber un poco menos

¡Ay el alcohol! Después de la que te agarraste en Nochevieja (si eres abstemio sáltate este punto), desearías no haber bebido nunca. Incluso te has propuesto dejar el alcohol, que seamos realistas, es casi un imposible, pero sí beber un poco menos. No hace falta tomar tantas cañas ni irse tanto de vinos, y por supuesto, las copas deberían estar prohibidas, así que en principio no debería ser tan complicado cumplir con este propósito que te has marcado para el nuevo año. Empiezas bien, y en la noche de Reyes te pasas un poco menos, y en la comida de Reyes también, que si estás con la familia hay que moderarse un poco.

Ya hay que tener fuerza de voluntad para hacer esto...
Ya hay que tener fuerza de voluntad para hacer esto... Shutterstock

Pero entonces pasan las semanas, y llega una fiesta, un cumpleaños o lo que sea y piensas... ¿para qué? Y se acabó el propósito. Dicho esto, es importante que si bebes alcohol, apuestes por la moderación. De todos modos, tú mismo tienes que saber hasta dónde puedes llegar y qué te sienta mal y qué no. Por cierto, iba a incluir dejar de fumar, pero estoy seguro de que ya no lo haces. Ese propósito lo tuviste en el pasado y lo cumpliste, así que mi más sincera enhorabuena.

5 Llevar una dieta más sana y equilibrada

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Unido a beber menos está el mantener una dieta sana y equilibrada. Tras los excesos navideños y como propósito, además de ir al gimnasio, es muy común que se intenten cambiar ciertos hábitos alimenticios poco saludables como pasarse con los dulces, ingerir demasiados fritos u olvidarse de la existencia de la fruta y la verdura. Una vez que Reyes ya es historia y echa a andar el mes de enero, con sus rebajas, su cuesta y esas cosas, llega el momento de plantearse un cambio, como bien te propusiste en tu lista. ¿Empezamos con más fruta y más verdura? Bueno, depende de qué fruta y de qué verdura, pero salvo que tengas mucha fuerza de voluntad, vayas al nutricionista o hagas caso a los consejos de personas que hayan cumplido este propósito, cuando llegues a casa del trabajo muy tarde y pienses si es mejor cocinar unas verduras al vapor o freír algo rápido de lo que tengas en la nevera o el congelador, es probable que (y haces mal) te quedes con lo segundo.

Aprovecha que estás empachado de las comidas navideñas y ponte con la dieta sana.
Aprovecha que estás empachado de las comidas navideñas y ponte con la dieta sana. Shutterstock

Además, las tapas del bar están ricas, son baratas y sí, muy traicioneras, pero ahí están, y es difícil decir que no. Si encima trabajas en una empresa en la que la gente cumple años todo el rato y trae pasteles... es todavía más complicado. Así que es probable que este propósito tampoco sea nunca cumplido, pero de todos modos puedes intentarlo y cambiar algunos hábitos alimenticios, como por ejemplo reducir el consumo de procesados. Tu cuerpo y tu salud te lo agradecerán.

6 Viajar más

Este propósito choca con el de ahorrar, que seguro que también te lo has propuesto muchas veces y al final nada, pero es uno de los más habituales. Cuando entra un nuevo año no es nada raro soñar con los estupendos viajes que vas a realizar en los próximos meses, sobre todo en verano. Al final, la realidad es la que es, y el sueldo da para lo que da, y como hay que gastar con cabeza, no puedes lanzarte a cumplir todos esos sueños. Lo que sí puedes hacer es proponerte conocer un lugar nuevo cada año. No tienes que irte muy lejos ni gastarte mucho dinero, ya que seguro que cerca o relativamente cerca de tu lugar de residencia hay algún rincón que todavía no has visto con tus propios ojos.

Busca un hueco para viajar y descubrir mundo. Te vendrá bien.
Busca un hueco para viajar y descubrir mundo. Te vendrá bien. Shutterstock

7 Tomarte las cosas con más calma

En el nuevo año has decidido tomarte las cosas con más calma, pero ¿cuánto va a durar tu modo zen? ¿tres días?. Vas a seguir con el mismo estrés que tuviste el año anterior y el que viene va a ser igual, así que no pierdas el tiempo en pensar ni siquiera en un propósito como este. Quizás el único que deberías tener es no contar con propósitos, vivir como mejor sepas y puedas y esforzarte por ser mejor persona. Si te sientes satisfecho con tu vida, habrás conseguido algo mucho mejor que cumplir una lista.

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