Champions League: no hay dudas, estamos ante la mejor Champions League de la historia

UEFA

Alégrense, han presenciado la mejor Champions League de la historia

Lo podemos intentar de todas las formas posibles, pero es imposible desengancharse de la Champions League. Cuando muchos están hartos de sufrir por su culpa, cuando otros empiezan a ver con buenos ojos una Superliga Europea, nos topamos con la mejor edición de la historia. Y volvemos a caer rendidos ante ella una vez más.

Por Guillermo Galindo  |  09 Mayo 2019

Podremos odiarla porque lo hemos pasado realmente mal con ella, porque pusimos esperanzas que se diluyeron en un solo instante, porque nos dejó rotos aquel martes y aun así todos los martes que vinieron después seguimos añorándola, pero es que la Champions League es maravillosa. Y por eso, volveremos a darle una oportunidad en septiembre, a sabiendas de que nos volverá a dar la espalda una vez más. Pero, ¿y si esta vez no? ¿y si esta vez conseguimos que nos corresponda?

El problema es que tiene tantos pretendientes que es imposible contentar a todos. De hecho, solo uno alcanza la gloria. El resto suspiran por lo cerca que la tuvieron, se lamentan por lo lejos que están o se obsesionan por haberla dejado escapar un año más hasta el punto de dar un giro radical a su proyecto de vida a corto plazo.

Hasta 2019, todavía quedaban algunos, entre los que se incluye quien escribe estas líneas, que intentaban hacerse los duros, menospreciarla cargados de resentimientos y apostar por la competición nacional, mucho más justa en la mayoría de los casos. Pero el fútbol es irracional, se nutre de pasión y sentimiento (al menos en el aficionado). Y el dolor por la injusticia engancha, así como el éxtasis por la remontada agónica o la tensión que provoca que un solo gol lo cambie todo. En esta edición de la Champions hemos tenido un cóctel de emociones del que es imposible salir indemne, sin terminar amándola irremediablemente. Para qué nos vamos a engañar, todos haríamos lo que fuera por estar en esa final del 1 de junio en el Metropolitano. Caretas fuera, esta puñetera competición nos vuelve locos.

Madrid, la última parada de la Champions más emocionante de la historia.
Madrid, la última parada de la Champions más emocionante de la historia. UEFA

Pero es que dime tú qué ser humano se puede resistir a una fase final como la que hemos visto este año, donde el partido de ida no ha servido más que para magnificar el mérito de la remontada en la vuelta. La exhibición del Ajax en el Santiago Bernabéu, el penalti del United en París en el descuento, el hat trick de Cristiano al Atleti en Turín, la caída en desgracia del propio Cristiano ante los jóvenes holandeses, el vendaval de goles del City-Tottenham, las exhibiciones de Messi, el córner del Liverpool del 4-0, el gol de Lucas Moura en el 94:55... Todo eso ha ocurrido en apenas dos meses. Demasiado para lo que un aficionado al fútbol pueda soportar. El resultado, una final Liverpool-Tottenham por la que nadie (pero nadie, eh) apostó el verano de 2018. Y sin embargo, la veremos con interés, porque somos conscientes de que todo puede pasar.

Dicho esto, los de la Asociación Europea de Clubes que apostaban por la Superliga Europea, bien, ¿no? En esta edición ha quedado más que demostrado que, al contrario de lo que nos quieran vender, no hay nada más emocionante en el mundo del fútbol que las eliminatorias de Champions League. Es verdad que se han dado muchos factores (un renacido Ajax que ha luchado contra los gigantes, la caída del Real Madrid, el afán por las remontadas, el trasvase de poder del fútbol español al fútbol inglés, un nuevo estilo de juego dominador...) que es imposible que se repitan cada temporada, pero ha tenido que ser justo ahora, en el momento en el que más se hablaba de la Superliga Europea, cuando hemos disfrutado, sin duda, de la mejor Champions League de la historia.

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Todos los que la ansiamos y no veremos a los nuestros luchando por ella en Madrid volveremos a ilusionarnos cuando arranque de nuevo, en el mismo instante en el que suene esa melodía que tantas cosas nos genera. Porque el fútbol es irracional, y porque, por mucho que la odiemos por el daño que nos hace, la Champions League es lo mejor que tiene este deporte.

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