La literatura actual: ¿solo hay dinero para influencers?

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"Yo, tú, café, follar": así es la nueva literatura, y sorpresa, no nos gusta

Todos hemos oído alguna vez la expresión "es que ya no hay genios como los de antes". Posiblemente los haya, pero están escondidos y no tienen presupuesto para publicar, ya que su puesto lo ocupan las decenas de influencers con libros con frases vacías como "nunca te rindas".

Por Celia Varona  |  19 Noviembre 2019

No sé si el siguiente artículo es más desahogo personal, crítica social o, simplemente, ganas de explotar con algo que tenemos todo el mundo a mano: el mundo de los famosos. Aunque puede ser que tenga bastante argumentación y algo de razón en las próximas líneas, también es cierto que, como un individuo más que vive en la sociedad actual, se me da bien dirigir mi frustración contra cualquier personaje público (en líneas generales, tampoco vayáis a pensar que odio a todo el mundo).

En definitiva, la ira de hoy viene por una cuestión cultural o, para especificar, literaria. Siendo más pequeños (bueno, pequeños no, adolescentes) nos quejábamos cada vez que en clase nos mandaban leer a los grandes clásicos de poesía o narrativa. "A este no hay quién lo entienda" o "qué pedantería", eran algunas de las cosas que más oíamos entre nosotros. Bueno, lo último quizás no, salvo que nuestra adolescencia tuviera lugar en el siglo XIX. Por supuesto, poco antes del examen nunca faltaba el "me leeré varios resúmenes esta noche y ya". En definitiva, a quien no le gustaba leer era muy pasota con estos temas.

La crítica y el artículo de "por qué es necesario que nos guste leer" es un tema aparte. Vamos con el meollo de la cuestión: la literatura en la actualidad. Y es que ahora las referencias literarias son los influencers, algo cuanto menos debatible. Y es precisamente lo que vamos a hacer en este artículo.

La nueva poesía.
La nueva poesía. GTRES

Da igual que escribas bien o mal, eres famoso, y por ende, escritor

He aquí precisamente el núcleo de mi crítica a estas situaciones. ¿Cuánto talento habrá por ahí para escribir poesía, teatro o narrativa de calidad que, directamente, no sale a la luz por falta de medios? ¿Por qué los youtubers, influencers, TikTokeros, cantantes y demás productos de la cultura de masas sacan libros a cascoporro mientras hay un montón de escritores frustrados que no pueden sacar ni una mísera novela a la luz? Esto no sería un problema si los casos en los que los personajes públicos publican algo fueran puntuales y por motivos de calidad de la obra, no por meros objetivos de venta. Y podríamos pensar que esto no es así, si no fuera porque toda la 'literatura' que sale de estas personas tienen características compartidas.

En los últimos años, han sido muchos los famosos que han sacado libros con características similares: dibujos e ilustraciones bastante atractivas y de buena calidad (pocas personas hay que tengan el don de cantar, dibujar y escribir tan perfectamente), minipoemas o versos que tratan de parecer transgresores (ahora hablaremos de los valores que llevan consigo), con mensajes del estilo "lucha por tus sueños" o "never give up", simples (en su mayoría) como el mecanismo de un chupete. Las redes sociales son cruciales para la difusión de este tipo de documentos. Hagamos un experimento, ¿os suena el siguiente poema?:

Sara Socas vs Rapder: las batallas de gallos son así, no hablemos sin saber
Aclaramos todo el lío que se ha montado en las redes a raíz de la batalla de gallos entre Sara Socas vs Rapder. Esto forma parte de la performance, señores.
Yo, tú. Café, follar.

La verdad es que, a mi parecer, representa bastante bien la poesía que se publica últimamente. ¿Calidad? Poca. Sin embargo, la firma hace que venda más que cualquier premio Gloria Fuertes o cualquier ganador de un certamen literario. Y eso, cuando no encontramos gazapos en su creación. ¿Os acordáis del jaleo con el plagio de la ilustración del libro de Aitana Ocaña? También es frecuente ver cómo de repente, el sueño de todos los influencers es sacar un libro, y lo consiguen. Así de sencillo. Normal que digan que no hay que rendirse, teniéndolo tan fácil...

El mensaje: lo que vende (después del autor)

Todo este tipo de literatura que va mucho más enfocado al público juvenil, a los potenciales consumidores de YouTube y cultura de masas, tiene un mensaje totalmente comercial. Y es que se publica lo que se consume. Por supuesto, es posible que esto haya pasado a lo largo de la historia pero oye, es que ahora es muy descarado. Mensajes cortos y bastante simples, con más dibujos que texto. Otras veces, experiencias de los personajes, estrofas de canciones o frases similares a ellas. Una mezcla de un fanzine de venta de un disco de música y una autobiografía.

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Lejos de hacer una crítica destructiva, me gustaría que esto sirviera para reflexionar y volver a dar importancia a lo que es un libro y lo que significa publicar un libro. Me gustaría poner de nuevo en valor un libro, un buen libro. Complejo y completo, que enganche y que tenga magia, que no se escriba única y exclusivamente para vender. Es verdad que deberíamos empezar por dejar de romantizar la figura de los escritores y poner en relieve que esta es una profesión más vocacional que lo que pueden ser otras, y que hay gente que realmente vale para escribir. Para estar toda la vida escribiendo. Escribiendo buena literatura.

Apunte: yo no digo que toda la literatura que se escribe ahora de mano de personajes públicos sea mala, pero estamos llegando a unos extremos en los que los libros están dejando de tener valor literario y comercial para tener solo de este último. Pero claro, esto depende de nosotros mismos y de lo que compremos.

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