Libro vs ebook: el eterno debate que también divide a los millennials

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Cuando el olor de los libros se pierde entre ebooks: los millennials decidirán el ganador de esta batalla

Los libros mantienen el predominio y el cariño de la gente, y han sabido frenar la fuerza con la que entraron los ebooks al mercado. Sin embargo, nadie duda de que esta es la opción que se terminará imponiendo. Pero para que esto suceda, son los millennials los que tienen que dar el golpe definitivo. ¿Lo harán?

Por Celia Varona  |  04 Marzo 2019

Que las nuevas tecnologías han pasado a formar parte de nuestro día a día es un hecho innegable. Y quien sea tan ingenuo de pensar que no es así, solo tiene que mirar alrededor. Y las redes sociales son solo un pequeño ejemplo de la magnitud que el mundo web y digital ha alcanzando en nuestra sociedad hoy en día.

Como no podía ser de otra manera, los debates, los dilemas y las diferentes posturas sobre el buen uso, las ventajas e inconvenientes de los nuevos aparatos, las nuevas plataformas y la extensión de Internet, que se ha convertido en parte de nosotros en todo momento.

Teléfonos inteligentes, tablets o nuevos dispositivos de reproducción musical son algunas de las novedades más recurrentes y vistas en nuestro día a día. Hoy, vamos a hablar de otro imprescindible si eres un amante de la lectura, los ebooks. A priori son todo ventajas: algo innovador (aunque ya casi parece medieval), digital y con la capacidad de almacenar todos los libros que quieras para leer en cualquier momento. Sin embargo -y por hacer de abogada del diablo- creo que es conveniente recordar qué nos hemos perdido al dejar de leer libros en papel.

Los antiguos libros pasan a mejor vida

Está claro que una de las principales ventajas de los ebooks es que pueden almacenar todos los libros que quieras en un formato muy reducido y de poco peso. Pero, ¿qué hay de la sensación de salir de casa con cinco libros debajo del brazo que llevar a la biblioteca y dar por cumplida una etapa? Puede que una de las cosas que más echo de menos de los libros en papel sea el ir a una tienda y poder elegir un libro, porque sí. Las redes sociales son una burbuja en la que es difícil descubrir nuevos autores, nuevas temáticas y libros menos mainstream. Hoy, sabemos lo que venden porque lo hemos visto en las redes, pero... ¿qué hay de descubrir un libro que nunca hubiéramos imaginado que nos iba a gustar?

Los millennials todavía no consiguen decantarse entre ebooks y libros tradicionales. De su decisión depende el futuro de la industria.
Los millennials todavía no consiguen decantarse entre ebooks y libros tradicionales. De su decisión depende el futuro de la industria. Shutterstock

Por otra parte, como acérrima lectora, muchas veces he llevado varios libros para variar la lectura en un cansado trayecto de metro de Madrid o en un autobús de un lado a otro del país. Por mucho que valore los libros en papel, el poder leer varios sin que la mochila te pese 30 kilos, es un alivio. Pero me molesta ver que cada día decae la venta en librerías, las bibliotecas se quedan sin gente y los trabajos se hacen buscando toda la información en Internet.

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Hace años, mi madre me decía que estaba bien buscar las cosas en la típica enciclopedia que teníamos todo el mundo en casa (esa enciclopedia que ahora habrá pasado a mejor vida) y la verdad es que, después de estar todo el día pegados a pantallas, está bien que podamos tener otras formas de ocio o búsqueda más allá de dos clicks.

Adiós al olor de los libros en papel

El dejar de leer en papel debería ser considerado una de las grandes pérdidas de la humanidad con la llegada de la sociedad 4.0. Sí que es cierto que, si lees frecuentemente en ebook, acabas echando de menos la sensación de tocar un libro, de pasar página, de juguetear con ellas y, por supuesto, el olor. Cualquier libro en papel que huela siempre me recodará a Harry Potter, y es una lástima perder ese tipo de sentimientos de los que es imposible desprenderse.

Además, también está la sensación de que un libro es tuyo: que te lo firmen, poder firmar, poder anotar en los márgenes o llenar el libro de post-it en las páginas con las mejores citas, datos de interés y demás. Los ebooks te ofrecen la posibilidad de añadir marcadores y de subrayar señalando la frase en la pantalla, pero... no hay comparación. Esa sensación de productividad al ver un libro de clase lleno de post-it fluorescentes y anotaciones a lápiz en los márgenes no existe con los ebooks.

Tampoco es lo mismo acabar un libro en un ebook que en formato papel. Qué agradable es y qué realizados nos sentimos cuando acabamos un libro y ¡pum!, lo cerramos de golpe. ¡Ya está, siguiente! Es imposible hacer eso en formato digital. Cuando vemos en los márgenes el 100%, que indica que el libro está completado, no podemos hacer otra cosa que ir hacia atrás y elegir otro. Y, qué queréis que os diga... eso también se echa de menos.

Pero el mundo evoluciona. Papiros, cordeles, pergaminos... Siempre hemos buscando la mejor manera de conservar nuestras historias. Puede que encontrar las grandes obras literarias (antiguas, nuevas y las que queden por venir) en formato digital no sea tan malo, al fin y al cabo. La decisión está en nuestra mano, la de los millennials. El futuro de la lectura depende del modelo que escojamos. ¿Vosotros de qué sois más, de libro en papel o de ebook?

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