7 errores que cometen los hombres en el sexo 7 errores que cometen los hombres en el sexo

Los siete errores más comunes de los hombres al practicar sexo

El sexo es una de los aspectos más importantes de nuestra vida, y uno en el que más metemos... la pata. Por eso, hoy te traemos una lista con algunos de los fallos más habituales de los hombres en la cama y sus posibles soluciones.

Por Álex García  |  24 Agosto 2021

Hombres y mujeres no afrontan el sexo de la misma forma, y eso es algo que está muy claro. Además de las diferencias físicas evidentes, están las diferencias hormonales por las que, por lo general, el deseo sexual de los varones es mayor. A esto hay que sumarle la idea generalizada y dañina del sexo en la que ellos tienen que ir a 'cumplir', mientras que ellas deben encontrar a alguien a la altura que les haga disfrutar. Afortunadamente, poco a poco esta percepción del sexo se ha ido perdiendo, pero aún quedan muchos residuos.

Muchos afrontan el sexo como un examen en el que hay que sacar mínimo un notable para mantener un nivel aceptable de rendimiento y no perder la confianza. Ante este nivel de estrés e inseguridad, los hombres tienden a abordar el sexo con altos niveles de presión que además de inhibir sus capacidades sexuales, les hacen cometer más errores de los que les gustaría. Por eso, y para ayudarnos entre nosotros, aquí va una lista con siete de los errores más comunes cometidos por los hombres heterosexuales en la cama:

1 Saltarse los preliminares

Ya sea por una cuestión de nervios o por unos niveles de excitación que parecen incontrolables, muchos hombres van directamente al tema, saltándose varios pasos previos y olvidándose de que las mujeres no se encienden a la misma velocidad. Para empezar, es necesario generar un ambiente de confianza y comodidad que permita a la mujer sentirse relajada y cómoda. Un par de abrazos, unas cuantas caricias y muchos besos, además de estimular a nivel sexual, generan una hormona llamada oxitocina que actúa positivamente en la confianza y en la conexión.

2 Pensar que el sexo es solo penetración

Este punto está muy relacionado con lo anterior. Para muchos hombres, sin penetración no hay sexo, y nada más lejos de la realidad. El sexo es una aventura fascinante, y de ninguna manera se puede reducir solo a un solo aspecto. Esto hay que tenerlo en cuenta ya no solo como parte de los preliminares, algo que más o menos ya tenemos aprendido, sino como parte del sexo mismo. ¿Qué queremos decir con esto? Que si nuestro amiguito tiene un mal día o si llegamos al orgasmo, el sexo no tiene por qué acabar en ese momento. Si tenemos herramientas, vamos a aprovecharlas.

3 Dar por hecho que se sabe lo que quiere la otra persona

La comunicación, tanto en las relaciones interpersonales como en el sexo, es una de las grandes claves. El problema de comunicarse respecto al sexo es que muchos todavía lo ven como un tabú o como algo que hace que se pierda la magia. Pero, ¿y si la magia puede ser todavía más intensa, pero no lo sabemos por no haberlo hablado? Cada persona es un mundo y no todos sentimos de la misma manera, por lo que expresar gustos y preferencias durante el sexo es necesario para tener una relación sexual funcional, recíproca y placentera.

4 Excederse con el sexo duro

El porno ha hecho demasiado daño. Ni todos los coitos duran una hora, ni todos los penes son enormes y mucho menos el sexo duro no consensuado es placentero. Muchos hombres, en un homenaje a su virilidad y a su potencia física, se suelen pasar con el hardcore. La pornografía suele asociar el dolor al placer, por lo que muchos hombres han adoptado esta manera de practicar el coito, en la que no prestar atención a las necesidades, preferencias o limitaciones de la otra parte les parece incluso excitante. La intensidad es una cuestión de momentos y gustos, pero siempre debe ser algo consensuado.

5 No tratar bien el clítoris

Han hecho falta muchos años y muchos reclamos por parte de ellas para que los hombres entendieran la importancia del clítoris. Pocos son los que no saben ya que el clítoris es la mayor fuente de placer de las mujeres después del cerebro, por lo que nunca se debe dejar de lado. Lo que muchos todavía no han entendido es que es extremadamente sensible, y una mala estimulación puede generar más molestia y dolor que placer. Por ello, es importante estimularlo con suavidad y de forma paulatina, y que luego sea ella la que marque el ritmo.

6 Olvidarse de ser creativo

Incluso siendo conscientes de todo lo anterior y aplicándolo a sus relaciones, hay muchos hombres que hacen del sexo un acto repetitivo y metodológico. Esto es algo que sucede sobre todo en las relaciones de pareja. La monotonía es un elemento que amenaza muchos aspectos de la relación, entre ellos el sexo. Por ello, y para mantener viva esa llama, es importante innovar. Juegos y juguetes sexuales, experiencias eróticas compartidas o estímulos visuales son solo algunas de las muchas opciones para no hacer del sexo un trámite monótono y aburrido.

7 Despreocuparse de su propio placer

Como comentábamos al principio de este artículo, la idea de que "hay que ir a cumplir" ha hecho que muchos hombres descuiden su propio placer. Afortunadamente, los tiempos cambian, y esa idea de que el sexo solo tenía el objetivo de procrear y de que el hombre se desfogara está casi muerta. No obstante, con la idea de hacer del sexo un acto 'recíproco', muchos hombres se han ido al otro extremo. Por complacer, se olvidan de su propio placer, y no solo eso, sino que por ese mismo motivo, saltan al campo de batalla con una presión tan grande que hace imposible disfrutar. El sexo es el único juego en el que todos deben salir ganando, y eso nunca lo podemos olvidar.

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