17 momentos que te volvieron gay si naciste en los 80/90

Estos 17 momentos te volvieron gay si naciste en los 80/90

En un momento en el que la cultura gay no existía (o no estaba a tu alcance), estos episodios de la cultura pop te hicieron sentir... cosas.

Por Juan Sanguino  |  08 Mayo 2019

Estos 17 momentos de la cultura pop pasaron desapercibidos para la mayoría de la población cuando sucedieron, pero impactaron a una minoría (los gays) que no pudo comentarlos al día siguiente en el colegio, el instituto o el trabajo. Por eso pasaron a formar parte de una nostalgia secreta, culpable e incluso confusa. Estos 17 episodios son estereotipos, claro, pero al fin y al cabo antes de internet todos consumíamos la misma cultura pop y todos estábamos igual de desesperados por encontrar referentes. Por pura probabilidad, alguno de estos episodios contribuyó a tu formación como el homosexual que eres hoy. Así que vamos a hacerlos nuestros, a celebrarlos y a recordarlos.

1 Mónica Naranjo bajando del cielo en 'Sorpresa Sorpresa'

Su relato era el de un mesías: tras un primer disco sin repercusión, se refugió en México y regresó sin rencor para darle a España la diva gay que la nación no sabía cuánto necesitaba. Pero aquella noche ella se lo iba demostrar. Con el pelo de dos colores, un vestido de tul y bajando del cielo como una mezcla entre el Hada Azul de Pinocho y el Espíritu Santo, hizo que miles de mariquitas pasaran total de la palabra de dios (les había ido regular con eso) para entregarse de lleno a la 'Palabra de mujer'.

Mónica, a cambio, les explicó cómo sería la vida gay en el nuevo milenio: desde el cruising ("esa mirada perdida en la nada buscando lo mismo que tú") hasta el chemsex ("huye, sube y vuela, el amor coloca y transforma lo que toca") o las equivocaciones capilares ("yo era una niña normal en una edad especial y fantasía en el pelo"). Su grandilocuente sentido del espectáculo (para conmemorar que dejaba atrás su etapa de pelo bicolor, se arrancó una peluca en los premios Amigo y acabó la actuación calva), su feminismo pop ("negra por fuera, por dentro color de algodón, la pantera duerme en mi ropa interior") y su melodrama post-folclórico ("me voy llorando en un taxi, no importa la dirección") hicieron que no hubiera nada comparable a Mónica Naranjo antes que ella y tampoco después. Ni siquiera la propia Mónica ha estado a la altura de 'Palabra de mujer', aunque su reinvención como la villana favorita de España en 'OT' el año pasado demostró que la comunidad gay es la más leal con sus ídolos: ellos podrán meterse con Mónica, porque es de la familia, pero cuidado con que venga uno de fuera a reírse de ella que le rajan la cara.

Wiiiiig.
Wiiiiig. 'Sorpresa Sorpresa'

2 Ryan Phillippe quitándose la camisa en 'Studio 54'

"Con esa camisa no entras", le indica el portero. ¡Oh no! Pero si entrar en esa discoteca es el sueño de su vida y literalmente el argumento de la película. "He dicho que con esa camisa no entras". Ryan Phillippe por fin pilla la indirecta y se la quita, entrando en ese templo del exceso mientras miles de espectadores gays se hacían mayores de golpe. Años después, ninguno de esos espectadores necesita que se lo digan dos veces (o una, siquiera) para quitarse la camiseta en una discoteca.

El señor de la izquierda te representa.
El señor de la izquierda te representa. 'Studio 54'

3 El monólogo de la Agrado en 'Todo sobre mi madre'

Mientras Pedro Almodóvar causaba sensación entre la crítica internacional, en España se despreció su cine como "películas de putas, travestis y maricones". Lejos de achantarse, en 1999 Almodóvar hizo una película en la que se regodeaba en todo eso por lo que le criticaban. La Agrado era el corazón de 'Todo sobre mi madre', solo se comunicaba mediante frases que se convertían en cultura pop según ella las pronunciaba y culminaba con un monólogo que conmovió hasta a los gays que todavía no se habían dado cuenta de que lo eran: autoparodia, chistes de folclóricas, un relato de superación y una moraleja ("una es más auténtica cuanto más se parece a lo que soñó de sí misma") que en el caso de la Agrado es literal (se ha hecho a sí misma, a 100000 pesetas el litro de silicona) pero que cualquiera que se sienta marginado de la normatividad puede hacer suyo. Porque para la Agrado el artificio es su verdad.

"El tuyo late, como si estuviera jugando al baloncesto". 'Todo sobre mi madre'

4 Ania Iglesias

Jornada 17 de LaLiga: 10 reflexiones de la 17ª jornada de LaLiga
Reflexionamos sobre los momentos más destacados de la jornada 17 de LaLiga, con Madrid y Barça empatados antes del clásico.
En un reality dominado por una pandilla de tíos que se teñían el pelo de colores y tenían "mafia es mafia" como mantra, no es de extrañar que el público gay se aferrase a Ania como su único ídolo. Y además tenía un caniche llamado Kenzo. Ella era una chica guapa pero no en plan modelo, sino en plan Miss. Se pasó el concurso sufriendo las consecuencias de unos compañeros que la odiaban, unas cejas demasiado depiladas y una incomprensión causada porque era la única de esa casa que había entendido lo que es un reality show. Estratega, le llamaban. Luego se descubrió que había mentido sobre su edad, lo cual solo engrandeció su leyenda, y pasó a la posteridad como la ganadora moral de la edición. Ella, por si acaso, se había vestido como ganadora real (un vestido ajustado de polipiel rosa) y tuvo que fingir alegría cuando Mercedes Milá gritó "Ismael Beiro". La comunidad gay todavía no ha superado la decepción de 'Gran Hermano 1', tanto es así que hoy muchos siguen sin reconocer lo cachondos que les ponía Iván Armesto.

Mi cuerpo dice quiero, pero mi alma tiene miedo.
Mi cuerpo dice quiero, pero mi alma tiene miedo. Mediaset

5 El concierto de las Spice Girls en Antena 3

Partiendo de la base de que la música pop es lo más parecido a la religión que un gay experimentará jamás, si esa música la cantan cinco chicas descaradas con coreografías (suficientemente sencillas para imitarlas en tu habitación), vestuario de fantasía y proclamas rebeldes contra la opresión, las Spice Girls llevaron al público gay directamente al éxtasis colectivo. Y el concierto que emitieron en Antena 3, que aproximadamente el 90% de los adolescentes españoles grabaron en vídeo, era la Biblia. Y la sororidad implacable que ellas defendían sembraron en esa generación una semilla de feminismo que ahora que somos adultos nadie podrá detener. Algunos (principalmente, los heterosexuales) aseguran que el pop es opio intrascendente, pero las Spice Girls masificaron aquel proverbio de Emma Goldman: "Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa".

Por lo visto la única que sabía cerrar las piernas era Victoria. Moraleja: no seas tan regalada como  tus amigas y llegarás más lejos que ellas.
Por lo visto la única que sabía cerrar las piernas era Victoria. Moraleja: no seas tan regalada como tus amigas y llegarás más lejos que ellas. Antena 3

6 El pecho de Gastón

Disney nunca se lo ha puesto fácil al colectivo LGTB, Mulán aparte, para identificarse con sus personajes. Pero si hay alguien que ha representado a la comunidad gay en una película de Disney, ese es Gastón. Le gusta cantar y bailar, cualquier superficie mínimamente reflectante le sirve como espejo y va a todas partes con un amigo mucho más feo e imposiblemente enamorado de él que le da la razón en todo. Y Gastón saca su energía de las tres taberneras que viven al borde del desmayo cada vez que le ven. El primer chulazo con músculos de la historia de Disney tiene el hoyuelo más chulo, la espalda más desproporcionada y un torso "más peludo que un oso polar". Y en ese plano en concreto se quedaron atrapados todos los niños gays que vieron 'La bella y la bestia', tanto que cuando se rompe el hechizo y la Bestia adquiere forma humana su aspecto les resultó casi decepcionante. Tanto, que miles de gays entendieron mal la moraleja del cuento y hoy aplauden la valentía de los tíos buenos que se pintan una uña de rosa para defender la pluma: hoy, miles de gays han rechazado ser Bella y han preferido ser las tres taberneras.

Morbo, cerdeo, lapos.
Morbo, cerdeo, lapos. 'La bella y la bestia'

7 El anuncio del Peugeot 106

No hay ser humano que represente mejor el canon de belleza masculino en los 90 que Mark Vanderloo. Sus spots anunciando un coche (no vamos a fingir que nos importan o siquiera distinguimos esas cosas ahora, pero era el Peugeot 106) sin ropa aparecían cuando menos lo esperabas. Ahí estaba Mark, después de que le robasen la ropa, correteando al coche con el culo al aire. Ahí estaba Mark, agobiado por el calor, desnudándose antes de meterse en un túnel de lavado para salir bien fresquito. Ahí estaba tu heterosexualidad, o lo poco que quedaba de ella, evaporándose a la hora de cenar.

Mark y Thalía en '¿Qué apostamos?' Hasta los peces de detrás están cachondos.
Mark y Thalía en '¿Qué apostamos?' Hasta los peces de detrás están cachondos. RTVE

8 Chenoa abriéndose la chaquetilla en Last Dance

No hay reality show menos mariquita que la primera edición de 'OT'. Si el público gay se entregó al fervor del fenómeno fue porque literalmente no hubo nadie en España que no lo hiciera, pero no fue gracias a ningún reclamo gay (más allá de aquel striptease de Bisbal y Bustamante en honor a Rosa durante un chat). En la gala 0 Javián se quejó de que su camiseta tuviera una flor estampada porque "no le representaba", ninguno de sus concursantes gays estuvo ni remotamente cerca de mencionarlo en el canal 24 horas y hasta cuando cantaron 'Lady Marmalade' su coreografía con el culo en pompa estaba orientada a poner cachondos a los espectadores heterosexuales.

Pero teníamos a Chenoa. Una mujer fuerte pero vulnerable. Una mujer que se había inventado a sí misma con un nombre artístico inaudito. Una mujer que empezó a cantar 'Last Dance' como una balada trágica y que, en el preciso instante en el que la base musical estallaba en euforia, se desabrochó la chaqueta dejando ver su sujetador negro e invitando con un gesto al cuerpo de baile homosexual a entrar en el escenario. Por supuesto, esos bailarines estaban avisados de irrumpir en escena en ese momento, pero Chenoa se aseguró de que pareciera que solo estaban ahí porque ella se lo había permitido. En ese momento, Chenoa fue la mujer con más poder de España. Nuestra flautista de Hamelín. No hay datos que lo corroboren, pero todo apunta a que fue ella quien decretó que era aceptable salir de casa en chándal.

Feminismo es haber sobrevivido al efecto mojado de principios de los 2000.
Feminismo es haber sobrevivido al efecto mojado de principios de los 2000. RTVE

9 Terelu Campos arrimándole el culo a Pipi Estrada

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Con estas 5 alternativas naturales, podrás sustituir al azúcar para siempre.
No hay documento más maricón que este video, grabado con cámara de visión nocturna y emitido hasta la saciedad por 'Aquí hay tomate'. Terelu, años antes de erigirse como diva gay, bailotea con su entonces novio (el periodista deportivo Pipi Estrada) y en un momento dado le da la espalda. ¿Acaso se ha enfadado con él? ¿Quiere hablar con otra persona? ¿Está buscando el baño? No, no y no. Su misión es restregarle el trasero por el paquete con discreción, un ritual de apareamiento bautizado por Telecinco como "el pim-pam" que absolutamente todos los homosexuales del planeta han imitado alguna vez. Por si todo esto no fuera ya una mariconada superlativa, la canción que sonaba en ese momento era 'My All' de Mariah Carey. En remix.

La trascendencia del pim-pam en la cultura popular confirmada por la Cuore.
La trascendencia del pim-pam en la cultura popular confirmada por la Cuore. Cuore

10 Gervasio Deferr

Este gimnasta consiguió la medalla de oro en Sidney 2000 y Atenas 2004 en la especialidad de salto de potro (...) y se convirtió inmediatamente en un mito erótico gay. Primero deseado en secreto y después colectivamente (basta con mencionar su nombre a un grupo de gays nacidos en los 80 para comprobar su efecto), lo que hizo especial a Deferr es que la comunidad gay lo erigió como sex symbol propio: no era como Brad Pitt, Leonardo DiCaprio o Ewan McGregor, que también gustaban a las chicas. Gervasio es como una melodía tocada en un tono de ultrasonido que solo pueden escuchar los perros (o, en este caso, las perras) y el suyo es un erotismo que solo pueden percibir los gays, porque parece sacado de una ilustración de Tom of Finland.

A mí es que ninguna bandera me definARRIBA ESPAÑA.
A mí es que ninguna bandera me definARRIBA ESPAÑA. GTRES

11 Mila Ximénez en 'Crónicas marcianas'

Su fama televisiva, al verse implicada en la amistad de Isabel Pantoja y Encarna Sánchez de un modo que 20 años después sigue sin estar claro pero ya no importa, culminó con Mila gritándole a la cámara "de puta a puta, taconazo". La frase no significa nada y, sin embargo, tiene la magia de funcionar literalmente en cualquier situación si hay gays alrededor. Haced la prueba.

Primeras imágenes del remake de 'The Ring'.
Primeras imágenes del remake de 'The Ring'. Mediaset

12 La banda sonora de Ally McBeal

La serie sobre un bufete de abogados permanentemente al borde de un ataque de nervios (o de sobredosis de cocaína) dilapidaba la masculinidad tradicional como algo grotesco (Richard), anodino (Billy) o ridículo (Bizcochito), y por el contrario ofrecía más diversidad femenina que todas las series de su época juntas: Ally la neurótica hipersensible, Elaine la sedienta de atención, Renée la profesional implacable, Ling la arpía manipuladora, Georgia la esposa perfecta y Nelle la maniquí sin sentimientos. El disco con las canciones de la serie fue un superventas que acompañó a toda una generación de gays sensibles en aquellos meses que se sintieron huérfanos de musas emocionales entre Ella baila sola y Dido.

"¿Por qué ya no me baila un gusano en la tripa? Porque tienes una tenia, Calista". 'Ally McBeal'

13 Salem, el gato de 'Sabrina: cosas de brujas'

Salem era un hechicero atrapado en un cuerpo que no le correspondía (...) condenado a vivir bajo el matriarcado suburbial de Sabrina y sus tías Hilda y Zelda. Así que él decidía pasarse la eternidad apostillando con comentarios sarcásticos cada nuevo enredo en el que sus amigas se veían involucradas en vez de vivir él sus propias aventuras. Lo que viene a ser la adolescencia de un homosexual.

Cuando alguien intenta hablarte sobre fútbol.
Cuando alguien intenta hablarte sobre fútbol. 'Sabrina: cosas de brujas'

14 David Chokachi saliendo de la piscina en la cabecera de 'Los vigilantes de la playa'

Porque uno tenía que apañárselas con lo que hubiera, aunque fueran tres segundos. Pero menudos tres segundos.

La natación es el deporte más completo.
La natación es el deporte más completo. 'Los vigilantes de la playa'

El guaperas de la segunda generación de la mejor serie sobre socorristas de la historia, heredero de David Charvet, paralizaba los títulos de crédito dándose un chapuzón y saliendo a cámara lenta (todo ocurría a cámara lenta en esta serie, si se emitiese a velocidad normal los episodios durarían 14 minutos) que cautivó al público gay como el plano de Grant Show abriendo la nevera en la cabecera de 'Melrose Place' o el plano del torso sin cabeza en el videoclip de 'Quit Playing Games' de Backstreet Boys.

El torso era de Howie, por cierto, pero qué más da a estas alturas.
El torso era de Howie, por cierto, pero qué más da a estas alturas. 'Los vigilantes de la playa'

15 Cualquier escena de 'La muerte os sienta tan bien'

Los primeros años 90 nos dieron a las mejores zorras desquiciadas del cine reciente: Catherine Trammel en 'Instinto básico' ("¿y qué va a hacer, arrestarme por fumar?"), Catwoman en 'Batman vuelve' ("la vida es una zorra y ahora yo también lo soy") o, por supuesto, Thelma y Louise ("no soporto cuando me llaman chochito"). Mujeres hartas de ser pisoteadas que prendían fuego al heteropatriarcado (en dos de los tres casos, literalmente) y por tanto fueron jaleadas por el público gay al derrotar a un enemigo común. Madelaine y Helen, las dos sociópatas que se comportaban como drag queens en 'La muerte os sienta tan bien', eran un caballo de Troya porque la película se anunciaba por televisión como una divertida comedia de tropezones pero en realidad se trataba de una sátira salvaje contra la misoginia de Hollywood, una reivindicación del arte del shade y, finalmente, una esperpéntica parábola de la lealtad entre mujeres. Y todo ello en 100 minutos.

Fun fact: Meryl y Goldie interpretaron a dos viejas acabadas con 42 y 44 años.
Fun fact: Meryl y Goldie interpretaron a dos viejas acabadas con 42 y 44 años. 'La muerte os sienta tan bien'

16 'All The Things She Said'

t.A.T.u. es un asunto escabroso. Dos chicas guapas que respondían más a la fantasía porno heterosexual (iban vestidas de colegialas) que al movimiento LGTB y que años después se descubrió que ni siquiera eran lesbianas pero que, sin embargo, transmitieron un sentido de la libertad eufórico, rebelde y transgresor. Y para todos los públicos. Así que, aunque el producto fuese perverso, sus efectos sí rompieron cadenas culturales para la comunidad LGTB. Tanto, que el público gay se obsesionó con ellas a pesar de que tradicionalmente no le ha interesado demasiado la cultura lésbica. Además, ver a dos chicas guapas enrollándose y no sentir nada excepto ganas de bailar sirvió como confirmación de lo marica que eras.

A ellas también les encanta la leche.
A ellas también les encanta la leche. Universal

17 Santi en 'Al salir de clase'

Todavía no habían llegado Mauri y Fernando de 'Aquí no hay quien viva', de modo que los gays en las series españolas seguían recluidos en el formato de "personaje episódico que aparece para que los protagonistas aprendan a no seguir siendo homófobos pero un poquito menos". La salida del armario de Santi fue un paso enorme en la visibilidad de la comunidad gay, precisamente, gracias a la naturalidad con la que fue tratada en la serie. Santi no tenía pluma (que no hay nada de malo en ella, pero en aquel momento era necesario que la gente viese gays sin ella para contrastar con el estereotipo del mariquita ridiculizado durante décadas) y lo primero que hacía como gay oficial era aclararles a sus amigos, uno por uno, que no se sentía atraído sexualmente por ellos de modo que no había ninguna necesidad de poner el culo contra la pared. Luego le pusieron un novio y le dieron un final feliz. Sin Santi no habrían existido ni Fer y David ni Omar y Ánder. Sin Santi, miles de chavales gays se habrían sentido mucho más solos.

Con el tuyo no, Alejo.
Con el tuyo no, Alejo. RTVE

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