El adiós de Messi al Barça, como el de Jordan con los Bulls: ¿se repetirá la historia?

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No convertirse en los Bulls postJordan, la obsesión del Barça tras la marcha de Leo Messi

Si tanto comparan a Jordan y a Messi... ¿qué fue de los Bulls cuando se desvinculó del '23'? Reemplazar al mejor jugador de la historia puede llevar décadas.

Por Guillermo Galindo  |  26 Agosto 2020

El 6 de octubre de 1993, Michael Jordan anunciaba su retirada del baloncesto. Todavía no sabíamos que sería la primera de hasta dos retiradas más, por lo que la noticia conmocionó al mundo, y se convirtió en el anuncio más importante de la historia del deporte. Han tenido que pasar casi 27 años para sufrir un terremoto deportivo de la misma escala. El 25 de agosto de 2020, Leo Messi comunica al Fútbol Club Barcelona mediante burofax (¿?) que quiere dejar el club de su vida, y la locura global se desata como en 1993, esta vez de manera instantánea gracias a Google y las redes sociales.

Las carreras de ambas leyendas siempre han sido comparadas, y la verdad, cuentan con bastantes semejanzas. Las principales, ser el mejor jugador de la historia de su deporte y haberlo conseguido todo (o casi todo, a falta del Mundial de Leo) a lo largo de sus trayectorias. Pero también comparten la acusación de dirigir el vestuario con puño de hierro, de una actitud caciquil con quien no era de su agrado y de enfrentarse a la directiva para conseguir sus objetivos hasta el punto de poner fin a una inolvidable relación.

Conociendo las similitudes entre ambas historias de amor-odio, la de Messi con el Barça y la de Jordan con los Bulls, no resulta descabellado imaginar que la separación del '10' con el equipo catalán podría tener las mismas consecuencias que tuvo la salida del '23' para la franquicia de Chicago. Si es así, amigos culés, echaos a temblar.

El Barça y el temor de convertirse en los Bulls postJordan

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Tras anunciar Jordan su primera retirada en 1993, los Chicago Bulls venían de ganar tres anillos consecutivos. En sus primeros playoffs sin MJ, cayeron en semifinales de la Conferencia Este. Jordan regresó a la cancha de baloncesto en marzo de 1995, cuando los Bulls estaban sufriendo para entrar en la última plaza de la 'postseason'. Balance de 9-1 con él en pista y de nuevo a playoffs, aunque su esfuerzo no fue suficiente para evitar caer de nuevo en segunda ronda. A partir de ahí, con todo un verano poniéndose a tono, llegaron otros tres títulos seguidos.

En esta segunda etapa, Michael Jordan y Scottie Pippen echaron un pulso al general manager (GM) de Chicago Bulls, Jerry Krause. Todo estalló en 1998, cuando Krause decidió reconstruir la franquicia para la temporada siguiente y dejar salir a las vacas sagradas que tanto habían dado (y estaban dando, a diferencia del Barça) a los Bulls, pero que sobrepasaban la treintena en su mayoría. No importó que añadieran un anillo más a su mano. El equipo sufrió una revolución, y la salida del entrenador Phil Jackson terminó definitivamente con la gloriosa era de Jordan en los Bulls.

Los Bulls con Jordan: seis anillos. Los Bulls sin Jordan: cero anillos.
Los Bulls con Jordan: seis anillos. Los Bulls sin Jordan: cero anillos. Jordan

En los siguientes 21 años, desde 1999 a 2020, los 'toros' no ha vuelto a salir al ruedo de las finales de la NBA. Bien es verdad que solo la mala fortuna con las lesiones de Derrick Rose se lo impidieron entre 2011 y 2014, pero la única realidad, con los datos en la mesa, es que la reconstrucción dura ya dos décadas, y con la sensación de que puede durar otras dos más. Desde la salida de Michael Jordan, todavía en el siglo XX, los Bulls continúan en una deriva deportiva e institucional. Decir adiós al GOAT es lo que tiene.

El proyecto para paliar la marcha de Michael Jordan fue, por tanto, un fracaso. Y eso que estuvo dirigido por Jerry Krause, el gran artífice de aquellos Bulls que ganaron seis anillos en la década de los 90. A los que nos referimos es que, volver a ser competitivo cuando la estrella que ha cambiado la historia del deporte desaparece, es una misión casi imposible. Al menos no en un corto período de tiempo. Si Krause no pudo siendo uno de los mejores GM de la liga, ¿qué pasará con un Barça en manos de Bartomeu y los suyos, responsables de desmantelar el que era el mejor equipo del mundo cuando cogieron las riendas?

Por suerte para el Barcelona, en el fútbol las reconstrucciones suelen durar menos, sobre todo si formas parte del duopolio que domina la competición nacional. El Barça podrá (aunque no es seguro) ganar una liga sin Messi en los próximos tres años, porque en España solo compite en igualdad de condiciones con el Real Madrid, pero no por ello su caída a los infiernos será menos preocupante que la de otros históricos como el Milan o el Manchester United. Esto se hará evidente a nivel europeo, donde el nivel decadente de los tres aspirantes españoles a la Champions hace inviable pensar en lograr el título más preciado a corto plazo. El Real Madrid ganó LaLiga y pensó que ya había superado la ruptura con Cristiano Ronaldo. Llegó la UCL y cayó de nuevo en octavos. La dependencia del Barça con Messi es todavía mayor, y las consecuencias de su salida más trágicas.

El último partido de Messi en el Barça, el 2-8 contra el Bayern de Múnich.
El último partido de Messi en el Barça, el 2-8 contra el Bayern de Múnich. GTRES

En definitiva, son muchos los parecidos entre la trayectoria y la despedida de Jordan con los Bulls y la de Messi con el Barça. El futuro dirá si también la debacle deportiva es comparable. La gran diferencia, una diferencia imperdonable de por vida para los actuales dirigentes del club catalán, es que Jordan se fue con el homenaje y el respeto que merecía. Lionel Messi no merece irse de esta forma del equipo que le vio crecer desde los 12 años.

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