La discografía de Kanye West de peor a mejor La discografía de Kanye West de peor a mejor

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La discografía de Kanye West ordenada de peor a mejor

La obra de Kanye West es una de las más influyentes del siglo XXI, de eso no cabe duda. Está llena de brillantes aciertos y, también, de errores. Por eso mismo, hoy nos proponemos ordenar, de peor a mejor, su discografía. ¿Estás de acuerdo con el orden?

Por Juan Ángel Asensio  |  22 Octubre 2019

Siempre es tarea complicada ordenar la discografía de cualquier artista. Incluso podríamos decir que es un ejercicio inútil, banal, innecesario. Y más si estamos hablando de la discografía de alguien del tamaño de Kanye West, una de las figuras más iluminadoras e influyentes de todo el siglo XXI. Y más aún si no tiene ningún disco que podamos catalogar de manera clara como ''malo'', sino, simplemente, ''menos bueno''.

Sin embargo, ahora que se postula como candidato a la presidencia de Estados Unidos, es un momento perfecto para bucear de nuevo en su rica obra y, así, de paso, centrarnos en el Kanye cantante y no en el Kanye político.

Antes de empezar, y para evitar un mayor hate, advertencia: no incluiremos en este ranking 'Watch The Throne' ni 'Kids See Ghost' al ser álbumes conjuntos con otros artistas (Jay-Z y Kid Cudi, respectivamente).

9 'Ye' (2018)

Como hemos dicho antes, Kanye no tiene ni un disco malo. De hecho, 'Ye' es un gran disco, en el que el genio de Chicago ahonda, como nunca antes, en sus demonios, en esa parte oscura que deriva, en gran medida, de su enfermedad mental.

Portada de 'Ye'. Portada de 'Ye'., imagen de sustitución
Portada de 'Ye'. GOOD/Def Jam

Cuenta con grandísimos momentos, como pueden ser 'Violent Crimes' o 'Ghost Town'. No obstante, el álbum nos deja con la sensación de que Kanye no consigue desarrollar del todo algunas ideas brillantes dejándolas, más bien, a la mitad.

8 'Late Registration' (2005)

El segundo álbum de Kanye da un paso hacia delante, tanto en sonido como en narrativa, respecto a su predecesor, profundizando aún más en esa sensibilidad proveniente del soul que caracterizaría a su primera etapa.

Portada de 'Late Registration'. Portada de 'Late Registration'., imagen de sustitución
Portada de 'Late Registration'. Def Jam/Roc-A-Fella

Hay grandes canciones a patadas (ahí están 'Gold Digger', 'Diamonds From Sierra Leone' o 'Hey Mama'), si bien a lo largo del disco poco a poco se diluyen estos destellos de genialidad para sumirnos en una tibieza anodina alejada del verdadero talento de West. Un disco con grandes conceptos, pero sin mordisco (comparándolo con el resto de su discografía, claro. Muchos músicos de la época habrían matado por firmar un disco tan redondo).

7 'Graduation' (2007)

En 'Graduation', Kanye West se aleja de los estrictos samples de soul y góspel para sumergirse en un mundo de sintetizadores y sonidos electrónicos. Este álbum supondría su entrada al mainstream, sonando más accesible que sus predecesores (siendo eso algo totalmente positivo).

Portada de 'Graduation'. Portada de 'Graduation'., imagen de sustitución
Portada de 'Graduation'. Roc-A-Fella

Además, podemos decir que con esta tercera entrega, comienza la etapa más experimental de Kanye, abriéndose a sonidos menos clásicos y reestructurando todas las leyes compositivas del hip-hop.

6 'The Life Of Pablo' (2016)

Muchos se llevarán las manos a la cabeza viendo a 'The Life Of Pablo' en este puesto. Si, es un discazo. Si, cuenta con unas canciones deslumbrantes (¿cómo olvidar ese comienzo con 'Ultralight Beam'?) y unas colaboraciones de ensueño: por allí se pasean Kendrick Lamar, Chance The Rapper, Frank Ocean, Rihanna...

Portada de 'The Life of Pablo'. Portada de 'The Life of Pablo'., imagen de sustitución
Portada de 'The Life of Pablo'. GOOD/Roc-A-Fella/Def Jam

Sin embargo, la sensación final que deja el álbum es de ser un patchwork, un collage, en el que diferentes géneros musicales, no hilados todo lo bien que se podría, se suceden uno detrás de otra, de manera, en ocasiones, atropellada. Aun así y con todo, obra maestra sin discusión.

5 'Jesus is King' (2019)

Durante todo este 2019 hemos visto una reconversión en Kanye West, tanto a nivel musical como espiritual. Todo aquello terminaría confluyendo en sus ya míticos ''Sunday Service'', donde, acompañado de un coro góspel, Kanye West ofrece un espectáculo dominical en el que se fusionan sus clásicos y la música religiosa.

Esta es la semilla de la que ahora germina 'Jesus is King'. Un álbum marcado inevitablemente por el cristianismo y la forma de entenderlo del propio Kanye. Encontramos registros nuevos en el de Chicago, quien, una vez, más, consigue reinventarse para regalarnos un disco que algunos odiarán pero que otros colocarán en lo más alto de sus rankings.

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4 'The College Dropout' (2004)

El debut de Kanye West es uno de los discos de hip-hop más influyentes de la primera década de los 2000. Por una parte, el de Chicago recupera esa esencia soul y tradición de música negra en los samples y, por otra, utiliza una narrativa nueva alejada del gangsta rap y sus herederos de comienzos del milenio.

Portada de 'The College Dropout'. Portada de 'The College Dropout'., imagen de sustitución
Portada de 'The College Dropout'. Roc-A-Fella/Island Def Jam

Esta ópera prima es toda una declaración de intenciones en toda regla por parte de Kanye, como si dijera: estoy aquí y he venido a cambiar la manera de hacer y entender el hip-hop. Una absoluta maravilla.

3 'Yeezus' (2013)

Hablar de 'Yeezus' es hablar de uno de los discos más redondos jamás paridos por West. Figuras clásicas del rock, como Bowie o Lou Reed, se deshicieron en halagos con este álbum. Es uno de los momentos cumbres de la obra de Kanye West, y eso, ya de por sí, es algo enorme.

Portada de 'Yeezus'. Portada de 'Yeezus'., imagen de sustitución
Portada de 'Yeezus'. Roc-A-Fella/Def Jam

Por primera vez en su carrera, Kanye se olvida de los grandes arreglos y la epicidad, para centrarse en crear un sonido minimalista, sucio por momentos, y, sobre todo, de una belleza cegadora en su ira y en su rabia. Un Kanye West desatado lanzando un manifiesto al mundo.

2 '808s & Heartbreak' (2008)

En el momento de su lanzamiento, este disco fue vapuleado sin piedad por la mayor parte de la crítica musical anglosajona. Y, visto desde 2019, es algo totalmente lógico y normal: Kanye estaba 10 años adelantado, era imposible entender qué demonios estaba haciendo en este álbum.

Portada de '808s & Heartbreak'. Portada de '808s & Heartbreak'., imagen de sustitución
Portada de '808s & Heartbreak'. Roc-A-Fella/Island Def Jam

Sin embargo, no es tontería afirmar que '808s & Heartbreak' sea su disco más influyente, y no solo dentro de la discografía de West, sino de toda la década pasada. Sin él no se entendería la música de la presente década. Gente como The Weeknd, Drake o Childish Gambino estarían haciendo un tipo de música completamente distinta.

Kanye se atrevió a ser tremendamente sentimental, rayando casi lo pasteloso, y todo a través de un uso exquisito del autotune, en una época en la que todavía el público no había digerido su uso.

1 'My Beautiful Dark Twisted Fantasy' (2010)

Cualquiera que diga que 'My Beautiful Dark Twisted Fantasy' no es el mejor disco de Kanye West solo está intentado hacerse el guay, o crear polémica donde no la hay. En la obra de West hay millones de matices y de interpretaciones, salvo que este es su mejor disco. Y, quizá, no solo de su discografía. Estamos hablando de uno de los discos más redondos de todo lo que llevamos de siglo.

Portada de 'My Beautiful Dark Twisted Fantasy'. Portada de 'My Beautiful Dark Twisted Fantasy'., imagen de sustitución
Portada de 'My Beautiful Dark Twisted Fantasy'. Roc-A-Fella/Def Jam

Un disco para el que necesitaríamos un artículo entero, pero del que, sin extendernos podemos decir que es: grandilocuente, compacto, doloroso, eufórico, retorcido, gigante, bellísimo, capital. Es Kanye West en toda su gloriosa genialidad.

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