Héctor del Mar: todos nos enganchamos al 'Pressing Catch' gracias a él

Mediaset

Todos nos enganchamos al 'Pressing Catch' gracias a Héctor del Mar

El 'Pressing Catch' no hubiera sido lo mismo en España sin la figura de Héctor del Mar, el gran artífice de que estuviéramos enganchados cada fin de semana a lo que hacían Rey Mysterio o Kane, y anteriormente Hulk Hogan o El Último Guerrero.

Por Guillermo Galindo  |  09 Abril 2019

Cuando Cuatro recuperó el mítico formato de 'Pressing Catch' (WWE) que había triunfado a principios de los 90 en Telecinco, recuerdo que una de las cosas que más me molestaban era que no echaban el show completo, sino que recortaban partes o incluso combates para compactarlo todo en apenas una hora. Sin embargo, lo que siempre mantenían fijo, cada fin de semana, ya fuera Raw o Smackdown, era el anuncio de 'Don't try this at home' ('No intentes hacerlo en casa'). Para una generación que estaba creciendo con el '619' de Rey Mysterio, la 'Bomba' de Batista o el 'Tombstone Piledriver' de The Undertaker, cumplir esa petición costaba.

Pero había gente, entre la que me incluyo, que valoraba otras cosas más allá de las interminables charlas en el ring, las traiciones, los vuelos de Jeff Hardy y el miedo que infundía El Gran Khali. Porque nada de eso tenía sentido sin la narración de Héctor del Mar, sus frases míticas, sus chascarrillos y su conexión con Fernando Costilla. Cada fin de semana, los dos comentaristas conseguían que el espectáculo no estuviera en el cuadrilátero sino en los micros, convirtiéndose en una pieza tan elemental como lo era John Cena. De hecho, hubo alguna vez en la que Héctor del Mar, por la circunstancia que fuera, no podía grabar el programa. Y evidentemente, no era lo mismo.

Como no lo será a partir de ahora. Porque el argentino es la figura clave del 'Pressing Catch' en España, el que ha puesto a la WWE (y antes a la WWF) en el panorama nacional. No fue Hulk Hogan en los 90 como tampoco el propio Cena en los 2000. Primero a nuestros hermanos mayores en Telecinco, una década más tarde a nosotros en Cuatro. Y, aunque ni ellos ni nosotros sigamos el 'Pressing Catch' en la actualidad, los recuerdos de esa etapa siempre prevalecen y es imposible no recordarlos con cariño.

Aquellos "más Batista que nunca", "cómo te queremos, cómo te queremos Undertaker" o "cuando Finlay coge el makelele, te da el telele" son ya historia de una generación. Sin embargo, lo que quizás muchos desconozcan es que la mayoría de frases míticas suyas las llevaba repitiendo desde finales de los 70 en Radio Intercontinental narrando fútbol, y más tarde en la Cadena Ser, Radio España y Radio Libertad. Resulta que, de la misma forma que nos enganchó a nosotros y a nuestros hermanos mayores al 'Pressing Catch', mucho antes ya había hecho lo propio con la anterior generación al deporte rey.

Antiguamente las narraciones de partidos eran mucho más serias y menos entretenidas, hasta que Héctor del Mar revolucionó para siempre la forma de locutar en nuestro país. Convertir los 90 minutos en un show, animar a los oyentes, poner motes a los jugadores, contar chistes y anécdotas divertidas... Más tarde lo vimos con el gran Andrés Montes en televisión, y ahora la mayoría de radios encaran así los programas deportivos. Todo eso se lo debemos a Héctor.

Por qué el Ajax nos ha reconciliado con el fútbol
El Ajax se ha convertido en el equipo de todos, en ese que compite contra el fútbol moderno dominado por las grandes potencias. Su lucha es nuestra lucha.
Conseguir un recuerdo imborrable de hasta tres generaciones diferentes en España es el último gran triunfo de este comentarista. En lo que a la última de ellas respecta, a la cual represento en este artículo, nunca olvidaremos cómo amenizaba cada combate, ni su fijación contra las suegras, ni frases como la de "Booker T, el hombre que se peina a soplidos" o "Bobby Lashley, el hombre que se tragó un perchero", entre otras muchas cosas.

Hoy todos le recuerdan por su mítico "aquí estoy, porque he venido, porque he venido aquí estoy, si no les gusta mi canto, como he venido, como he venido (este segundo solo en días épicos), me voy", y la verdad, es que no hay mejor forma de despedirle. Eso, y dándole las gracias.

Artículos recomendados