GP de Europa 1997: cuando la FIA vetó a Jerez para siempre GP de Europa 1997: cuando la FIA vetó a Jerez para siempre

25 años de la "vergüenza" en el podio del GP de Europa en Jerez

Los políticos españoles protagonizaron uno de los momentos más vergonzosos nunca vistos en un podio de F1, que condenaron a circuito de Jerez al ostracismo.

Por Guille Galindo  |  06 Julio 2022

En 2022, varias noticias han vuelto a relacionar el Circuito de Jerez (renombrado Circuito de Jerez-Ángel Nieto) con la Fórmula 1. Primero fue la caída del calendario del GP de Sochi por la guerra de Rusia y Ucrania. Más tarde, la intención de Madrid de celebrar un Gran Premio en la capital. En ambos casos, hubo quienes aseguraron que Jerez tendría posibilidades de volver a acoger una carrera de F1 por su condición de 'circuito reserva'.

No tiene pinta de que veamos mucha Fórmula 1 en Rusia en los próximos años. La misma, que de verlo en Madrid. Y la misma, lamentablemente, que de verlo en Jerez. Porque ahora mismo, ni es un 'circuito reserva' ni Liberty Media tiene intención alguna de revitalizar una relación otrora muy cercana con el Ayuntamiento jerezano.

¿Qué pasó para que Jerez lleve 25 años (y los que quedan) sin albergar una carrera de la Fórmula 1? Para encontrar una respuesta, debemos remontarnos al 26 de octubre de 1997, precisamente, el día en el que se disputó el último Gran Premio en Jerez. Acompañadnos en este viaje por la España de los 90, la de los políticos que se creían omnipotentes y omnipresentes. De paso, prometemos hablar algo de Fórmula 1.

El Circuito de Jerez, Pedro Pacheco y el 'tío Bernie'

Os presentamos a Pedro Pacheco, el gran protagonista de este artículo. Más que Max Mosley o Michael Schumacher, que también aparecerán en él. Alcalde de Jerez de la Frontera desde las primeras elecciones tras la dictadura (1979) hasta 2003, el político socialista fue el gran precursor de su mayor proyecto como alcalde: la construcción del Circuito de Jerez.

Pacheco (centro) con los planos del circuito de Jerez Pacheco (centro) con los planos del circuito de Jerez, imagen de sustitución
Pacheco (centro) con los planos del circuito de Jerez Ayuntamiento de Jerez

Terminado en 1985, el circuito de Jerez apenas necesitó unos meses para albergar un Gran Premio de Fórmula 1. Sus magníficas relaciones con Bernie Ecclestone, eterno mandamás de la F1, a quien llamaba cariñosamente 'tío Bernie', hicieron de las negociaciones un mero trámite. En 1986, Ayrton Senna ya volaba sobre el circuito.

Pacheco y Ecclestone, sobre un Circuito de Jerez todavía en construcción Pacheco y Ecclestone, sobre un Circuito de Jerez todavía en construcción, imagen de sustitución
Pacheco y Ecclestone, sobre un Circuito de Jerez todavía en construcción Ayuntamiento de Jerez

El Circuito de Jerez fue la sede del GP de España hasta 1991, cuando el Circuito de Cataluña, más moderno y más preparado, le comió la tostada. Desde entonces, centró sus esfuerzos en el motociclismo, aunque sin perder de vista el regreso al Gran Circo. Unas mejoras de seguridad permitieron organizar allí el Gran Premio de Europa de 1994, pero hubo que esperar otros tres años para ver de nuevo a la F1 en tierras gaditanas.

En 1997 no estaba previsto correr en Jerez, sino que se decidió pocas semanas antes. El motivo, una vez más, tenía que ver con la seguridad. El GP de Europa, última carrera de la temporada, estaba reservado a Portugal, en concreto, al Circuito de Estoril.

Sin embargo, Estoril no estaba preparado para afrontar los costosos cambios en materia de seguridad que exigía la FIA. Finalmente, en julio se anunció oficialmente que el GP de Europa no se disputaría en Portugal. La primera idea de la FIA era eliminar esa carrera del calendario y disputar 16 Grandes Premios en lugar de 17, finalizando la temporada en Japón, pero las reticencias del motorista Renault por terminaran en Suzuka en vez de en Europa el año en el que se despedían de la Fórmula 1 (luego regresarían, como todos sabemos, y en especial Fernando Alonso) provocó que la F1 buscara una carrera extra en Europa y decidiera contar para ello con unos viejos amigos, Jerez y Pedro Pacheco. Pero el presidente de la FIA, Max Mosley, no tenía la misma simpatía por Pacheco que el mandatario de Formula One Management, Bernie Ecclestone, como veremos más adelante.

Con todo acordado y firmado, Portugal vio peligrar su puesto de cara a los próximos años, y el gobierno portugués anunció repentinamente que sufragaría los gastos para que se pudiera correr en Estoril. Ecclestone pensó entonces en pasar a disputarse 18 carreras, algo a lo que se opusieron Ferrari y McLaren. Estoril se quedaba fuera, aunque al menos Portugal se aseguró mantener su puesto en 1998 tras negociar con Formula One Management.

El accidente entre Schumacher y Villeneuve

Ahora sí. 26 de octubre de 1997, decimoséptima y última carrera de la temporada. Michael Schumacher y Jacques Villeneuve, separados por un punto de distancia, se jugaban el título en un clima de tensión creciente. Para más inri, el alemán y el canadiense clavaron el tiempo en clasificación, al igual que Frentzen, compañero de equipo de Villeneuve. Los tres rodaron en 1:21.072, pero la pole la obtuvo Jacques por ser el primero en hacerlo.

Schumacher se pondría por delante tras una genial salida, pero Jacques Villeneuve terminaría ganando el campeonato, a pesar del intento del piloto de Ferrari de chocar con él en la vuelta 47 para sacarle de la pista o, como mal menor, conseguir que ambos abandonaran.

No era la primera vez que el alemán incurría en esos trucos. Ya lo hizo con Damon Hill en Australia 1994, lo que le valió su primer campeonato del mundo. En esta ocasión no se salió con la suya.

El GP de Europa 1997 finalizó con Häkkinen, Coulthard y Villeneuve en el podio. Llegaba el momento de las celebraciones... y del politiqueo.

La "vergüenza" del podio que le costó a Jerez organizar "para siempre" un Gran Premio

El podio, lugar de campeones y de grandes tejemanejes políticos. Incluso cuando no hay un solo político en el podio, también es política. O así lo entendieron Pedro Pacheco y su inseparable compañero Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía, que lograron colarse en ese lugar sagrado a pesar de no estar invitados, y precisamente por eso, tras apartar sus guardaespaldas a empujones a la seguridad de la FIA.

Si ni Chaves ni Pacheco estaban en el podio entregando los premios, ¿quiénes eran los encargados de hacerlo? Pues la cosa tenía miga también ahí arriba. Carlos Gracia, presidente de la Real Federación Española de Automovilismo y organizador del protocolo de entrega de los premios, se encargaba de dar uno. Los otros corrían a cargo de Max Mosley, presidente de la FIA, y de Jürgen E. Schrempp, CEO de Daimler-Benz, la compañía constructora de los McLaren. El problema es que Schrempp, precisamente por su relación con McLaren, solo aceptaba la invitación si había un McLaren en el podio. Finalmente hubo dos, por suerte para él y el protocolo. Por último, Plácido Domingo se encargaría de entregar una botella de champán plateada, un trofeo promocional.

Solventada la papeleta, el bueno de Carlos Gracia todavía no sabía la que se le venía encima. Mientras sonaba el himno noruego en honor a Häkkinen, Pacheco y Chaves irrumpieron en el podio, llamando a Carlos Gracia "chorizo" y "sinvergüenza" a gritos por haberles prohibido la entrada a pesar de haber pagado ellos el Gran Premio. Cuando llegó el momento de los premios, finalmente los dos políticos se salieron con la suya y vivieron su momento de gloria, al dar el tercer y el segundo premio. Max Mosley, que había otorgado el trofeo al ganador, presenció atónito cómo Schrempp al final se quedó sin participar, con lo que había costado cuadrarlo todo.

Testigos presenciales afirmaron que Max Mosley llegó a increpar al alcalde de Jerez, asegurándole que nunca volverían a albergar otro Gran Premio. Así lo explicaba Pedro Pacheco en una entrevista para La Voz del Sur en 2020: "Se habían negado a que nosotros pasáramos, y le dije a la Policía Nacional que detuvieran a esa gente; me cargué el podio y acabó entregando el premio Chaves". El propio Pacheco comenta en la entrevista que la FIA le admitió que había actuado correctamente, pero, leyendo la declaración oficial que publicó Mosley unos días después, parece que la realidad fue algo diferente:

La interrupción causó vergüenza e incomodidad a quienes presentaban los trofeos y, por lo tanto, no se realizarán más carreras de Fórmula 1 en el circuito de Jerez

Lo cierto es que Mosley ya llevaba un tiempo cabreado con Pacheco por sus trabas a la hora de mejorar de nuevo la seguridad del circuito, hecho que provocó que estuviera desfasado desde entonces con respecto a otros circuitos de la competición. Ya fuera por una cosa o por otra, la FIA, junto a World Motorsport Council, vetó indefinidamente a Jerez de albergar un circuito de la F1.

Pacheco, más gallito que nadie, respondió a Mosley poco después: "Es un ultraje. Están proponiendo una prohibición permanente. Solo les faltó exigir que demolieran el circuito. La prohibición será imposible. Habrá F1 en Jerez". De eso hace ya 25 años, y la F1 no ha vuelto a Jerez. Actualmente, y según los últimos informes, las dichosas mejoras en seguridad le costarían entre 3 y 5 millones a la Junta de Andalucía, por lo que es probable que la maldición de Pacheco continúe.

Pedro Pacheco ingresó en 2014 en la cárcel por diferentes delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos durante su alcaldía. Culpable de cuatro casos de corrupción diferentes, la condena se amplió hasta los 10 años, pero obtuvo la libertad condicional en 2019 al cumplir 70 años.

Manuel Chaves, por su parte, fue condenado en 2019 a 9 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público por ser culpable de un delito de prevaricación.

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